Las previsiones han acertado y el mar de Raglan ha amanecido completamente en calma. La World Surf League ha anunciado oficialmente la suspensión de la competición para hoy, mañana y el miércoles en el Corona Cero New Zealand Pro Presented by Bonsoy.
La falta de olas en Manu Bay ha obligado a la organización a decretar tres días de descanso, fijando la próxima llamada para el jueves 21 de mayo, con la intención de reanudar la acción en el agua el viernes 22 de mayo.
"Como esperábamos, nos hemos encontrado con un mar plano esta mañana", ha explicado Renato Hickel, vicepresidente de Circuitos y Competición de la WSL. "El pronóstico indica que estas condiciones se mantendrán durante los próximos días, así que volveremos a evaluar la situación el jueves por la tarde. Estamos convencidos de que, si no es el viernes, el fin de semana y el último día de la ventana de espera nos traerán grandes olas para poder terminar el evento por todo lo alto".
Superado ya el ecuador del periodo de espera de once días, las previsiones para la mítica izquierda de Raglan empiezan a despejar las incógnitas de cara al tramo final del evento. De momento se han completado dos jornadas de competición y, con el formato de mangas solapadas, la organización solo necesita dos días más para coronar a los campeones.
Entramos ahora en una fase de transición donde la paciencia será clave, pero el desenlace promete ser emocionante.
Para el viernes se esperan olas de un metro. El problema principal no será el tamaño, sino el viento del este-noreste, que entrará con fuerza y dejará el mar muy revuelto, probablemente más que en las primeras jornadas.
El sábado bajará la intensidad del mar, pero también la del viento. Hay muchas opciones de que sea día de competición y los organizadores intenten avanzar todo lo posible.
Si se cumple esto, el domingo, que estará muy pequeño, aplazarán la competición para jugárselo al todo o nada el lunes, último día del periodo de espera. Ese día entrará una potente borrasca lejana va a bombear un buen mar de fondo del suroeste que dejará series sólidas entre metro y metro y medio por la mañana. El viento del este-noreste soplará con rachas fuertes, pero siendo la jornada de clausura, la organización no tendrá margen de maniobra: si queda campeonato por disputar, habrá que ir al agua sí o sí.
