Ayer Meñakoz volvió a romper casi perfecto. Olas de tres metros, con alguna serie de cuatro o más, rompían con viento terral suave.
En el agua, una decena de surfistas y un SUP. Según subía la marea, surfear la ola consistía, básicamente, en pegarse un bajadón de escándalo y poco más. Unas cuantas pilladas, alguna tabla rota, y mucho espectáculo.
Hoy seguirá habiendo buenas condiciones con olas de dos metros y viento sur.