Ayer Neptuno dio un respiro a los tamañeros y permitió que casi todos los surfistas pudieran disfrutar de olas divertidas de un metro y con viento terral algo fuerte.
Las olas en pleamar no tenían la potencia de otros días, el periodo era de siete segundos, pero eran fáciles de pillar así que la gente se puso las botas.
Otro día en el paraíso.