Ayer por fin si fue el día. Condiciones casi perfectas en Sopela con series de olas cercanas al metro de altura que abrían perfectamente.
Fue de esos días que uno lo disfruta como un enano y remonta con una sonrisa en la cara después de cada ola.
Fue de esos días que uno lo disfruta como un enano y remonta con una sonrisa en la cara después de cada ola.
