La World Surf League ha suspendido provisionalmente el domingo a un surfista del Championship Tour masculino por unas alegaciones «de naturaleza extremadamente grave». Un día después, la surfista profesional alemana Noah Klapp acusó en Instagram al mexicano Alan Cleland Jr., identificado por la prensa australiana como el deportista suspendido, de abusos físicos, sexuales y psicológicos durante la relación que ambos mantuvieron cuando ella tenía 17 años.
La liga confirmó el domingo que un competidor del CT masculino de 2026 quedaba suspendido de forma provisional de todos sus eventos. Según el comunicado, los hechos se sitúan en una reunión privada celebrada en Tahití en agosto, ajena a la organización, y la Comisión Disciplinaria actuó en cuanto tuvo conocimiento de las alegaciones.
La WSL recordó que todos sus competidores están sujetos en todo momento a las normas de conducta de su reglamento, añadió que ha ofrecido asistencia a las autoridades competentes y cerró la nota sin más detalles. La suspensión carece por ahora de plazo.
La liga mantiene en silencio el nombre del surfista y a su vez, a eliminado el nombre de Alan Cleland, campeón mundial ISA en 2023, de la lista de surfistas que participarán en la prueba del CT en Portugal. Fue el veterano periodista Nick Carroll, en Surfing World, quien identificó primero a Alan Cleland Jr., campeón mundial ISA en 2023. Según esa información, el episodio de Tahití implicaría a una surfista australiana adolescente y al menos a otros tres hombres, y la policía de Nueva Gales del Sur habría sido informada y se habría puesto en contacto con responsables del surf.
Por su parte, la Fiscalía de Papeete indicó a Radio 1 Tahiti que la Polinesia Francesa carece por ahora de una investigación abierta sobre el caso.
El relato de Noah Klapp
Klapp, de 23 años, publicó el lunes —el día de su cumpleaños— un comunicado de varias diapositivas en Instagram. En él explica que la relación con Cleland duró aproximadamente un año y comenzó cuando ella tenía 17. Describe agresiones sexuales reiteradas, episodios en los que él la inmovilizaba sobre la cama sujetándola de las muñecas, insultos, conductas de control y momentos en los que le impedía físicamente salir de la habitación.
«Alan Cleland Jr. abusó de mí durante la mayor parte de nuestra relación», escribe la alemana, que asegura seguir trabajando en su recuperación años después y define aquella etapa como un periodo que la «consumió y destruyó».
Klapp explica que el miedo la mantuvo callada: miedo a quedarse sin apoyo, a que nadie la creyera y al impacto que una denuncia podía tener en la carrera de otra persona. También cuenta que en su día advirtió a Cleland de que contaría toda su verdad si llegaba a saber de otra víctima, y que la noticia de las alegaciones de Tahití le dio la fuerza para hacerlo.
La surfista dirige además una crítica a la industria, a la que reprocha haber encumbrado a Cleland como CT, olímpico y alma de las fiestas mientras, según su relato, ocultaba otra cara en privado. Sostiene que la cultura del surf profesional tiende a normalizar o tapar estos comportamientos para proteger a deportistas con proyección. «Es hora de tomar medidas reales y dejar de idolatrar a los abusadores», concluye. A otras mujeres y chicas les deja un mensaje breve: «Te creo».
La publicación superó los 16.000 «me gusta» en sus primeras cinco horas.
La respuesta del circuito
El relato de Klapp reunió en pocas horas el apoyo público de algunas de las figuras más reconocidas del surf. Kelly Slater, once veces campeón del mundo, escribió que la historia de Klapp ya sería grave por sí sola, al margen de las nuevas alegaciones, y añadió: «Me repugna escuchar todo esto».
La bicampeona mundial Tyler Wright agradeció su valentía y fue la más contundente: «Los violadores y abusadores nunca deberían ser idolatrados». Bethany Hamilton le dio las gracias por hablar y pidió que se haga justicia.
Desde el CT brasileño llegaron mensajes breves y directos. Gabriel Medina le deseó que Dios la bendiga; Filipe Toledo subrayó el valor que hace falta para dar el paso, y Miguel Pupo le trasladó un apoyo sin condiciones: «Te apoyamos pase lo que pase». Luana Silva le agradeció su valentía para hablar.
La reflexión más amplia la firmó Felicity Palmateer, que destacó la dificultad de alzar la voz en una industria tan pequeña y cerrada como el surf. A su juicio, el caso refleja un problema cultural más profundo en el surf y en el deporte, donde la reputación, el estatus y los resultados acaban demasiadas veces por encima de la rendición de cuentas. En la misma línea, Selema Masekela habló del «inmenso coraje» que supone denunciar ante el mundo, y Sage Erickson le deseó que la verdad la haga «un poco más libre cada día».
La lista de apoyos se alarga con nombres de varias generaciones: Jordy Smith, Damien Hobgood, Taylor Knox, Bede Durbidge, Laura Enever, Alana Blanchard, Zeke Lau, Harry Bryant, Nique Miller, Macy Callaghan, Callum Robson y Nic von Rupp, entre otros. Hobgood escribió que le rompe el corazón saber lo que tuvo que soportar y le dijo que es «vista, escuchada y querida»; Zeke Lau calificó lo leído de repugnante. El shaper Jon Pyzel, a través de la cuenta de Pyzel Surfboards, escribió como padre de dos hijas que le cuesta imaginar cómo reaccionaría si ellas vivieran algo así.
Apoyo desde el surf español
El surf español también se volcó con la alemana. Nadia Erostarbe le escribió que «para mí ídolos son gente como tú», y Bitor Garitaonandia le mandó fuerza y le reconoció su valentía. Leticia Canales le agradeció «abrir los ojos a tanta gente». Aritz Aranburu, Eneko Acero, Ginés Díaz y Lucía Machado se sumaron igualmente a los mensajes de apoyo.
Estas muestras de apoyo expresan solidaridad con Klapp y quedan al margen de cualquier valoración sobre la veracidad de los hechos, que corresponde a las autoridades.
Situación judicial, deportiva y comercial
Las acusaciones de Klapp y las alegaciones de Tahití son episodios distintos y, hasta ahora, sin vínculo procesal entre sí. Ninguno ha pasado por un tribunal y Cleland carece de cargos formales en relación con ellos. El surfista mexicano guarda silencio público hasta el momento de esta publicación.
En lo deportivo, Cleland quedó por debajo del corte de mitad de temporada y ya estaba fuera de las pruebas de Portugal y Filipinas. Su siguiente cita posible era el Pipe Masters de diciembre, en Hawái, que ahora queda en el aire mientras siga vigente la suspensión.
En el plano comercial, su perfil ha desaparecido de la página de deportistas de Quiksilver, y Monster. Ambas marcas tienen pendiente confirmarlo públicamente. Ahora el perfil de Instagram de Alan Cleland , con más de 160.000 seguidores, es privado.

Fuera depredadores del circuito.
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