Una marejada sólida y directa del sur con viento del norte convirtieron a Nias en la ola épica que todos tenemos en mente.
La bahía de Lagundri amaneció tan perfecta el pasado 6 de agosto que hasta parece facil hacerse un tubazo de esos. Pero nada más lejos de la realidad: Entre la pelea en el pico por remar una ola, el take off exigente y la velocidad que tienes que ganar por continuar en la ola... Y ya no te digo si te caes y tienes que comer el resto de la serie.