Después de un julio y una primera quincena de agosto nefasto en cuanto a olas se refiere, parece que el Cantábrico se empezará a mover, con dos marejadas que dejarán olas, aunque de calidad dudosa, en nuestras playas.
La primera llegará mañana, acompañado de una borrasca. Esto significa que tendremos vientos de mar, y olas revueltas.
Mañana a la mañana empezaremos a notar el cambio. Primero con olas pequeñas y vientos de tierra, para que a mitad de mañana cambie la dirección del viento y suba el mar hasta el metro de altura.
El viento no cambiará de dirección hasta el sábado. Eso sí, podríamos tener olas de hasta metro y medio el viernes.
