Después de una década en el Championship Tour, ser padre le cambió la perspectiva a Ryan Callinan.
Justo cuando se jugaba la clasificación, llegó el nacimiento de su hija, y no dudó un segundo en estar donde debía. No consiguió clasificarse, y ahora se toma un año lejos de la competición para volver a lo esencial: surfear por placer, explorar olas nuevas y desafiantes, sin objetivos ni presión.