Hemos amanecido con el mismo viento con el que nos acostamos. No hay buenas condiciones, ha bajado el mar hasta el medio metro y el viento no deja de soplar y revolver las olas.
Pero quizá, en pleamar la cosa cambie, y haya un bañito. Ahora no merece la pena.
Pero quizá, en pleamar la cosa cambie, y haya un bañito. Ahora no merece la pena.



