Sí, parece que este fin de semana por fin llegarán olas, pero no tiene ninguna pinta de que nos podamos pegar un baño épico, o incluso uno decente. Todo mar de viento.
Con dos baños en los 24 días que llevamos de mes de julio, este se está convirtiendo en el mes que menos he entrado al agua desde hace 30 años, y después del baño que me pegué el lunes, se me quitan las ganas.
Ahora llega una marejada del noroeste, acompañada con, claro está, una borrasca. Bajarán las temperaturas, lloverá algo, y el mar estará movido. Serán sesiones con periodos muy bajos, y mar revuelto, pero que darán alguna oportunidad a los más necesitados. Eso sí, habrá que cambiar de actitud y ajustar espectativas.
Feliz fin de semana
