Todos contentos, imagino. O bueno, la mayoría. Ayer fue un día de reencuentro con las playas más abiertas después de varios días de éxodo a playas más resguardadas del Cantábrico.
Todavía quedaba fuerza, sobre todo a la mañana. A la tarde, alguna serie más gorda todavía caía, sembrando el caos en el pico, pero la ausencia de viento prácticamente en su totalidad, hizo que las olas llegaran ordenadas y abrieran bastante bien.
El 'problema', como siempre, es la concentración de gente en el agua. En un abrir y cerrar de ojos se duplicó el número de surfistas en el agua, haciendo peligroso lo que en principio era un baño divertido. Y es que ya desde hace tiempo se ve gente que entra hasta el pico en condiciones muy superiores a su nivel, no solo entorpeciendo al resto, sino añadiendo un plus de peligrosidad a la práctica del surfing. La segunda norma del surfing es no estar cerca de nadie si no sabes controlar tu tabla. La primera es poder entrar y salir del agua sin ayuda.
Para hoy tendremos olas más pequeñas, sobre el medio metro y apenas viento durante todo el día.
Ya el sábado subirá un poco el periodo, con olas de tres cuartos y periodos de 13 o 14 segundos, con lo que imagino que alguna serie más grande entrará. Para el domingo, un poquito más todavía, sobre el metro y medio y vientos flojos, predominando el viento del noroeste a partir del medio día.
Feliz fin de semana.
