Surfline acaba de publicar un video en el que reúnen a Raimana Van Bastolaer, Vahine Fierro, Eimeo Czermak y Matahi Drollet junto al meteorólogo jefe Kevin Wallis para desmenuzar, variable por variable, qué hace que Teahupo'o sea lo que es, la ola perfecta.
Esta ola es una proeza de la física, Te cuento cómo es la combinación perfecta para que se forme esa pared de agua que parece sacada de otro planeta.
Lo que hace única a Teahupo'o es lo brusco que pasa de profundo a súper bajo. A un par de kilómetros de la costa hay como 1.500 metros de profundidad, ni el swell más largo toca fondo ahí. Pero cuando se acerca al reef, en cuestión de metros pasa de zona profunda a agua por las rodillas. Es casi como si hubiera dos niveles: primero sube el fondo, después hay un tramo plano de unos 200 metros donde toda la energía se va concentrando, y ahí sí, pega contra el primer escalón del arrecife y estalla.
Una ola normal de playa se va inclinando poco a poco y el agua se derrama por delante, como cuando se desborda un vaso. Esta no. Aquí el agua de golpe se levanta entera, como un muro, y ese muro casi no se mueve de sitio, se queda ahí parado mientras por debajo, a ras del arrecife, se está formando el tubo. Por eso, cuando estás flotando afuera esperando y ves romper una ola desde el canal, no la ves desde abajo mirando hacia arriba como pasa normalmente. Estás prácticamente a la misma altura que la parte de arriba de la ola. Porque en realidad toda esa masa de agua está rompiendo por debajo del nivel normal del mar, no por encima. Es como si el mar se abriera un escalón hacia abajo justo ahí. Por eso la primera vez que la ves en persona no lo terminás de procesar: no se comporta como el resto de las olas que conoces.
El pase de Havae, ese canal que separa la ola surfeable del lado derecho (el que hay que evitar sí o sí, porque si te agarra ahí terevienta), existe porque baja un río de la montaña. El agua dulce corroe el coral y abre esa grieta en el arrecife. Ese mismo arrecife, a diferencia de otros lugares del mundo, está vivo, no es piedra dura, se puede romper, pero corta y tiene pozos y agujeros que lo hacen doblemente peligroso.
Swell: dirección y período
- Temporada: de abril a octubre (invierno del hemisferio sur), con los swells más grandes y consistentes llegando más temprano, tipo fines de abril / mayo.
- De dónde viene lo bueno: tormentas que bajan del Océano Sur, pasan cerca de Nueva Zelanda y suben hacia Tahití.
- Dirección ideal: sur-suroeste. Da olas más largas y ordenadas, con un bowl del oeste bien pesado pero sin cerrar tanto.
- Si es más del sur, entra más profundo pero la ola crece menos al final.
- Si es más del oeste, dobla más contra el arrecife y cierra más.
- Para un día de campeonato: 8 a 10 pies de swell a 15-16 segundos de período. Ahí todavía se puede remar pero ya es grande de verdad. Si el período se va a 18 segundos, ahí ya es otro nivel.
- Pasando los 10-12 pies remando ya es una locura, y de 12 a 15 pies la caída se vuelve casi imposible de remar — ahí entra el tow-in.
El viento predominante bueno es el alisio del sureste, que sopla offshore y deja la ola perfecta por dentro del tubo. En teoría el mejor sería norte-noreste, pero ahí está la trampa: ese viento cruza entre Tahití Nui y Tahití Iti, se arremolina, y termina volviendo del oeste — el peor viento posible. Por eso, cuando aparece viento norte en el pronóstico, los locales ya desconfían. Cualquier cosa del sur al oeste y noroeste, mejor ni ir. Y después está el Maramu, un viento fuerte que entra durante varios días o semanas cuando se instala una cresta de alta presión al oeste; técnicamente es cross-offshore pero pega fuerte. El viento soñado, según los que la surfean, es directamente que no haya nada de viento: que esté glassy