Segundo día con unas condiciones prácticamente calcadas: Olas muy flojas, tardonas, y mucha gente.
Por mucho que remé de punta a punta de la playa, no hubo forma de encontrar una ola que tuviera algo de pared. También he de decir, que no era el mejor punto de marea. Se nota que el invierno se acerca y que los días se van acortando a marchas forzadas.
Ahora nos llega un día de viento del oeste primero, y del noroeste mañana, con un swell tocando la costa que dejará olas cercanas a los dos metros. El viernes, ya con menos mar, y vientos del norte flojos, es posible que haya un baño en las playas más abiertas. El finde pinta bien.